Fábula la zorra y las uvas
Una zorra hambrienta, vio colgando unos racimos de uvas frondosos, decidió atraparlos con su boca; pero no logro alcanzarlos y se alejó diciéndose a sí misma:
—están verdes!
Moraleja:
Asimismo ciertos hombres que no pueden llevar adelante sus asuntos por culpa de su incapacidad, culpan a las circunstancias.
Fábula la zorra y el espino
Una zorra salto por una barda, a punto de caer se apoyo de un espino; pero las púas de ese animal le arañaron las patas, causando mucho dolor, por lo que dijo:
—¡te pedí ayuda, y me has herido!
—¡la culpa es tuya amiguita, por pedirme ayuda cuando yo acostumbro a enganchar a todo el mundo!
Moraleja:
Esta fábula enseña que al igual que la zorra los seres humanos son tercos porque piden la ayuda de aquellos que más que ayuda están siempre dispuestos a hacer daño.
Fábula la zorra atrapada
Una zorra tenia muchísima hambre y en ese momento vio por una rendija en un tronco trozos de pan
y de carne que habían dejado los pastores escondidos, y entro y se los comió. Entonces se le hinchó el vientre y no pudo salir por el lugar por donde había entrado, empezando a lamentarse por lo ocurrido. Pasó otra zorra por ese lugar y, escucho sus quejas se acercó y le preguntó la razón; cuando lo supo, dijo:
—¡Pues debes esperar a que vuelvas a estar como antes de comer, y entonces saldrás fácilmente!
Moraleja:
Nos enseña esta fábula que el tiempo resuelve los problemas.
Fábula la cabra y el asno
Un hombre alimentaba al mismo tiempo a una cabra y a un asno. La cabra envidiaba al asno porque éste estaba muy bien alimentado, y le dijo:
—El trabajo y la carga, hacen que tu vida sea tormentosa; finge un ataque para que te den descanso.
Siguió el asno el consejo, se dejó caer y se lastimó todo el cuerpo. Entonces el amo llamo veterinario y le pidió un remedio para el asno. Le dijo que debía hacer una infusión con el pulmón de una cabra, pues este remedio le devolvería el vigor. Por lo cual degollaron a la cabra para curar al asno.
Moraleja:
Enseña esta fábula que aquel que imagina maldades contra otro, es quien se encarga de su propia desgracia.
Fábula las zorras a orillas del rio
Estaban reunidas una zorras sedientas a la orilla del rio; pero la corriente era muy fuerte, y aunque se animaban unas a otras ninguna se atrevía a entrar en el rio.
Una se burlaba de la cobardía de sus compañeras, y saltó al agua. Pero la corriente la arrastraba al centro del río, y mientras las otras corriendo lee gritaron:
—¡No nos dejes; vuelve y dinos el sitio donde podemos beber sin ningún peligro!
Pero ella, arrastrada por la corriente, repuso:
—A la vuelta les enseñaré ese sitio.
MORALEJA:
Esta fábula nos enseña una lección a quienes se buscan el peligro por fanfarrones.
Fábulas de aves
Se encontraba un pájaro que prefiere la soledad y vive siempre sobre el mar.
Esto para huir de los hombres que lo cazan, hace su nido en las rocas de la orilla. Un día esta ave iba a poner, se encaramó a un montículo y, observo un peñasco sobre el mar, en él hizo su nido. Otro día salió a buscar comida; hubo una borrasca, y el mar llegó hasta el nido y ahogó a los pajarillos. Cuando regreso observo lo que había sucedido y exclamó:
—¡Pobre de mí, huyendo de los engaños de la tierra me doy cuenta que el mar es aún peor!
Moraleja:
Aplica a ciertos seres humanos que desconfiando de sus enemigos, se encuentran sin sospecha alguna con amigos aún más peligrosos.
Fábula el pescador
Se encontraba un hombre pescando en un río, con su red extendida de orilla a orilla; luego él agitaba el agua para que los peces, aturdidos, cayeran al tratar de escapar entre las mallas de la red. Al verlo un vecino le reclamó el revolver el río, obligándolos a beber el agua turbia; mas él respondió:
—¡Si no revuelvo el río, moriré de hambre!
Moraleja:
Mas provecho encuentran los agitadores cuanto mayor es la discordia que siembran en el pueblo.
Fábula el pescador y los peces
Un pescador tras lanzar su red al mar sacó a tierra solo a los peces grandes, pero los pequeños se escabulleron al mar entre las mallas.
Moraleja:
esta fábula hace alusión a como los seres humanos de poca importancia se salvan fácilmente; pero pocas veces los seres humanos de mucha fama logran escapar de los peligros.
Fábula el pescador flautista
Un pescador tocaba hábilmente la flauta, entonces tomo la flauta y la red y se dirigió al mar y se puso a tocar la flauta, creyendo que los peces, saltarían del agua para ir hacia él. pero no fue así, dejó la flauta a un lado, lanzó la red al agua y cogió algunos peces. Una ves en la orilla después de sacarlos de la red estos brincaban y por esta razón exclamó el pescador flautista:
—¡Malditos animales: cuando tocaba la flauta no bailaban, y ahora que no lo hago no quieren parar!
Moraleja:
Esta fábula aplica a aquellos que actúan a destiempo.
Fábula los pescadores y las piedras
Tiraban unos pescadores de una red y, como estaba muy pesada estaban muy felices creyendo que habían hecho una buena pesca. Una ves la red estaba en la playa, en lugar de peces se encontraron piedras y otros objetos; con lo que fue muy grande su decepción. Uno viejo pescador, dijo a sus compañeros:
—no se aflijan muchachos, según parece la alegría tiene por hermana a la tristeza; después de habernos alegrado tanto antes de tiempo, era natural que tropezásemos con alguna contrariedad.
Moraleja:
Nos enseña esta moraleja que considerando lo cambiante es la vida, no debemos esperar siempre encontrar cosas buenas.

